martes, 30 de septiembre de 2008

Coño, ¿realmente eres el jefe?



A nadie le sorprenderá que no me acabe de creer la declaración de intenciones del nuevo Presidente del Consejo General del Poder Judicial. No porque él no sea sincero y no crea en la independencia de los jueces, sino porque el funcionamiento de la justicia, con minúsculas, en España es diabólico.

Y es que sintiéndolo mucho la propia elección de Dívar y del resto de miembros del CGPJ es la prueba del nueve de la falta de independencia judicial respecto del poder político.

Medios de comunicación y sectores judiciales han coincidido en que este consejo es el más politizado de la democracia. Un consejo en el que brillan por su ausencia vocales que puedan tener alguna apariencia de independencia, en el que los dos partidos mayoritarios se han repartido las fichas, nueve para cada uno, y han cedido dos vocales a los nacionalistas. Un consejo en el que están ex secretarias de estado, ex consejeros autonómicos, el abogado de Felipe González e incluso políticos con carnet.

Resulta difícil creer en la independencia cuando Zapatero anuncia el nombre del presidente antes de que el Consejo tome posesión de sus cargos. Un consejo en el que los vocales son aleccionados por los representantes políticos ante el descontento en los sectores progresistas por el perfil conservador del futuro presidente, que amenazan con saltarse la "disciplina", pero que a la hora de la verdad se muestran dóciles como corderitos.

Eso por el lado progresista. Pero por el conservador más de lo mismo. También se reunen con los negociadores para recibir la consigna. Hasta el propio Rajoy, ante las amenazas de los socialistas de no votar a Dívar, afirma que él cumple los pactos y que le ha votado...hemos votado...ummm...han votado para presidir el Consejo.

Como resultado tenemos al Presidente Dívar, denostado por conservador y por católico, elegido por unanimidad. A Fernando de Rosa, ferozmente rechazado por haber sido consejero de Camps, elegido vicepresidente por unanimidad. Gabriela Bravo, ex portavoz de la Unión Progresista de Fiscales de Bermejo, defensora de la teoría de la conspiración en el 11-M, elegida por unanimidad portavoz del CGPJ.

Y mientras la vicepresidenta De la Vega, jueza por accidente digo...por cuarto turno y ex miembra del CGPJ por la gracia de Dios González, acusa al PP de pervertir el nombramiento de los candidatos al Constitucional. Por lo visto le parece inadmisible que el PP presente los mismo candidatos en todas las autonomías porque no se respeta la pluralidad territorial. Ya me dirá cómo pretende resolver esa "pluralidad" con 17 autonomías para cuatro puestos en el Constitucional.

Conclusión. Dejénse de buenas intenciones y dejen que los jueces elijan a sus representantes en el CGPJ. Respeten la separación de poderes, coño.

4 comentarios:

  1. Desde luego no haces más que crispar... hablar de falta de independencia en el Poder Judicial (o en cualquier otro)... vamos, hombre, habráse visto... lo que pasa es que tú eres un reaccionario y un antisistema ;-)

    Todo esto resultaría gracioso si no fuera tan siniestro y tan descarado.

    En fin.

    Slds. Trico.

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  2. Pues chicos, qué queréis que os diga, me temo que esto ya viene de largo, de muy largo.
    Rumasa...El "estigma" de González...el caso Liaño...Los "amigos" del Rey y las torres Kio...

    Como dicen los gitanos: "tengas pleitos y los ganes"

    slds

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  3. Debe ser eso que llaman progreso.
    Como los supercayucos.

    Slds

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  4. Bueno, igual el jefe hasta sale en la foto que he puesto. ;-)

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