domingo, 14 de diciembre de 2008

sábado, 6 de diciembre de 2008

¿Qué es más grave, robar o matar?

¿Qué es más grave, matar o robar?

En 2006 y a consecuencia de la Operación Malaya y de la detención de la alcaldesa y varios concejales, el Gobierno en una decisión inédita en nuestra democracia optó por disolver el ayuntamiento aplicando el artículo 61.1 de la Ley de Bases de Régimen Local.

Sin embargo en el caso de los ayuntamientos no se está actuando con la misma determinación.

Desde el principio se vió que la participación de ANV en las elecciones autonómicas en 2007 era una tomadura de pelo a los ciudadanos. El que se promoviese la ilegalización de parte de las listas, mientras que a otras no se les ponían problemas, tenía una intencionalidad política evidente, que más tarde se confirmó cuando el Supremo ilegalizó tanto a ANV como al PCTV. Y es que era evidente que la maniobra respondía, o bien a los compromisos adquiridos por el Gobierno durante la negociación con ETA, o bien a cálculos electoralistas del propio PSE.

Cualquier persona con dos dedos de frente se daba cuenta de que era una situación absurda que en unos ayuntamientos se pudiesen presentar unas listas y en otros no. Y casualmente las listas que se anulaban eran las de ayuntamientos donde ANV no tenía posibilidad de gobernar. La confirmación de que esto era una estrategia ha venido con la negativa del Gobierno a disolver dichos ayuntamientos, a pesar de la ilegalización de ANV.

Ni el asesinato de Isaías Carrasco, ni el más reciente de Ignacio Uría han hecho que el Gobierno se decida a tomar esa decisión para la que está plenamente facultado. En su lugar y de cara a la galería ya está anunciando reformas legales a medio plazo de forma que se gane tiempo y no se haga nada hasta después de las elecciones vascas. Porque la clave son las elecciones autonómicas, dónde Patxi López aspira a convertirse en lendakari.

Efectívamente, debe ser más grave robar que matar según las conveniencias políticas del momento.

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jueves, 4 de diciembre de 2008

El tonto de los cojones




En el periódico ABC se puede leer hoy la siguiente noticia sobre la firma de un convenio entre la Federación Española de Municipios y Provincias y el CNI.

El CNI ayudará a los municipios a proteger datos de los ciudadanos

A continuación reproduzco el contenido del artículo.


Por segunda vez en la historia del Centro Nacional de Inteligencia, su director, Alberto Saiz, compareció ayer en una rueda de prensa, en esta ocasión para informar sobre el contenido de un inédito convenio firmado con el presidente de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), Pedro Castro.
Una insólita comparecencia para explicar que, a partir de ahora, el CNI trabajará conjuntamente con los ocho mil ayuntamientos españoles, cuando estos lo requieran, para asesorarle en la protección de los datos informáticos internos de los ciudadanos, con el objetivo de garantizar su confidencialidad.
La razón que justifica la firma de este convenio, según señaló Pedro Castro, es que, en 2010, más del ochenta por ciento de las gestiones municipales se realizarán a través de internet, por lo que es necesario proteger los sistemas informáticos de posibles ataques exteriores. La necesidad de que los técnicos municipales conozcan las herramientas informáticas para evitar estos ataques ha tenido como consecuencia la firma de este convenio, ya que el CNI, a través del Centro Criptológico Nacional, facilitará a las entidades locales los medios necesarios. Además, ambas instituciones intercambiarán información sobre documentación relativa a seguridad y compartirán guías o manuales redactados específicamente para la administración local.

Esta colaboración entre ambas instituciones da pie a diversas conjeturas sobre los réditos que sacará el CNI de estas bases de datos municipales y sobre la posibilidad de que pueda acceder a los datos de los ciudadanos. El director del CNI, Alberto Saiz, despejó dudas y señaló que no espera «sacar nada a cambio», sino que la labor de esta institución se limitará a proporcionar las herramientas para garantizar la seguridad.


Ahora ya entendemos mejor lo del tonto de los cojones.
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